FECHA: 18 de abril, 2017

RE: Reciente Violencia de Pandillas

DE: Muy Rev. John O. Barres, Obispo, Diócesis of Rockville Centre


Durante la Semana Santa todos nos enteramos de la muerte de cuatro hombres jóvenes cuando sus cuerpos fueron encontrados en una zona boscosa en Islip Central por la policía. Los reportajes indican que estos jóvenes murieron como resultado de la violencia de las pandillas. Estas muertes sin sentido son los últimos ejemplos de lo que se ha convertido en una terrible plaga de violencia contra la vida humana inocente en Long Island y, más recientemente, en las comunidades de Brentwood y East Islip.

Nosotros, 1.6 millones de católicos en Long Island, estamos en solidaridad y apoyo orante con las familias Tigre, Llivicura, Banegas y Villalobos que ahora están sufriendo. La Iglesia Católica de la Diócesis de Rockville Centre está con ustedes y expresamos nuestra afirmación en la dignidad de cada persona humana y la santidad de cada vida humana y cada familia. Hoy, rezamos por estas familias que han perdido seres queridos a la cultura de la muerte expresada en la violencia de pandillas.

En esta temporada de Pascua, imploramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo que traigan el consuelo y la sanación interior del Señor resucitado a las familias y comunidades destrozadas por esta inexplicable violencia. Oramos para que nuestras comunidades parroquiales - la Parroquia de San José Obrero en East Patchogue, la Parroquia de San Juan de Dios, en Central Islip junto con las otras 131 parroquias de esta diócesis sigan siendo lugares de consuelo, de sanación y de esperanza para aquellos acosados por todas las formas de violencia.